Necesito correr a una foto, tocar tu rostro. No permitir que
esta memoria pierdas sus huellas. Con las manecillas del reloj desvanece la
compañía. ¿Cuantos rostros ignorados en el pasado me recuerdan este momento? La crueldad de la vida que se va acabando, ahogándonos
en melancolía. Te odio vida, pero odio aún más el dolor de tu recuerdo.
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